martes, 1 de junio de 2010

Pollo a la miel


Esta receta es fácil pero lleva varias cosas y puede parecer complicada. Aunque, si quitan algún ingrediente, igual quedará riquísima. Podemos obviar el jengibre (¿justamente lo que le da el sabor especial?), o el ajo (ay, qué pena), o la miel (no tiene caso…) o las almendras (¡qué tontería!) o el vino blanco (sacrilegio…), o el jugo de naranjas (pero de eso hay…) o la pizca de curry (inadecuado) o la sal (insulso), o el pollo (imposible, por algo dicho sustantivo encabeza el título). Si quitaran alguna cosa de estas que digo, tendrían una receta más accesible, pero nunca esta:



Maceramos una pechuga deshuesada de pollo cortada en tiras en jugo de naranja y un chorrito de salsa de soja. En una sartén calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva y salteamos un diente de ajo. Apenas se empiece a poner dorado, agregamos el pollo (reservando el jugo). Cuando se empiece a dorar, agregamos de a poco el jugo de naranjas y soja, jengibre rallado, vino blanco, almendras, una pizca de curry y sal. Cuando la salsa empieza a espesar, agregamos cuatro o cinco cucharadas de miel. Vigilar que no se convierta en caramelo. Servir de inmediato.  Podemos acompañar con arroz blanco. Una delicia. El plato que Babel olvidó servir en su banquete.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...